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Hugo
Chávez se fumó un canuto de azufre: "cerró" un canal
porque hablaba “mal” de él.

HAZ
LO QUE YO DIGO
por Ernesto Ribio, especial para
dulatina.com
¿Cómo empezamos este informe? “El Presidente
venezolano…”, “El líder venezolano…”, “El dictador
venezolano…”. Cada día que pasa nos estamos convenciendo
que Hugo Chávez está
emperrado en quedarse
eternamente en el poder con la excusa de que el pueblo lo
elige con exagerados porcentajes de aceptación. Eso sería algo
que pasaría a segundo plano, a tal punto que su misma
personalidad nos hacía
caer hasta simpático. Ese personaje Chávez, con sus insultos gratuitos a Bush (que coincidimos en que se merece mucho más
que eso, por supuesto), con sus frases históricas vivando a Cristo y al Socialismo al mismo tiempo. Pero lo que empezó
como una curiosidad de alguien que realmente quiere un cambio
profundo y visceral contra el neoliberalismo aún rondante en
Latinoamérica, ahora con esta medida se torna todo a castaño
morado. Palabras de Don Chávez: "No
habrá nueva concesión para ese canal golpista de televisión
que se llama Radio Caracas Televisión". A la miércoles
la democracia, la libertad de expresión y la re p...
¿No será mucho? Al parecer para Chávez es mucho. Es mucho que un canal privado de TV hable mal de su gestión (periodísticamente,
se diría “crítico de su gestión”) y como es el Presidente
elegido por la gente, lo que hace él es lo que piensa la gente.
Sí, ya sé, nos preguntamos por
qué obligó al Congreso a darle superpoderes si él dice
que hace lo que le dice el pueblo, pero nos estamos yendo un
poco por las ramas.
EL HIJO DEL BORREGO (o
una búsqueda de paralelismos)
La cosa no es de ahora. Chávez está recaliente porque con este
tipo de acciones se denota una
falta de consenso muy grande en lo que es el ámbito de los
que toman decisiones importantes. Podés
tener a casi todo el pueblo a tu favor, armar asambleas en las
calles, lo que quieras, pero las decisiones de raíz casi
siempre las toman quienes sostienen la economía del país. Es
así, lamentable o afortunadamente, es así. El boletín de
calificaciones te lo llena la maestra, no tus compañeros.
Y Venezuela, al igual que Cuba antes de la Revolución que
volteó a Fulgencio Batista, es un país que va de un extremo a
otro. Donde la mucha riqueza se mezcla con la mucha pobreza.
Donde para bajar a un Presidente sólo hace falta comprar medios
de comunicación e incitar al pueblo a romper todo (20 de
diciembre de 2001… ¿a qué les hace acordar?). Donde todos se
matan por agarrar una parte de la gran torta petrolera que hay
en el país caribeño. No por casualidad hubo
ya en el 2002 un golpe de estado para sacarlo al compañero
Chávez impulsado por el empresario Pedro Carmona. En este
canal, RCTV, durante ese bolonqui hubo una extensa cobertura. Pero cuando ese golpe fracasó y Chávez volvió al poder con la ayuda de
militares leales 47 horas después, la
mayoría de los canales privados empezó a pasar cualquier cosa,
dibujitos animados, películas. Ni ahí que iban a cubrir la
vuelta del “dictador”. Bah, todavía no lo era ni con las
comillas en ese entonces. Algo muy parecido pasó aquí con el golpe del 2001 que volteó al
gobierno pluralista (pero muy debilitado y traicionado) de la
Alianza, cuando en el canal estatal (por ese entonces Canal
7 Argentina), mientras el peronismo echa en helicóptero a
De la Rúa, pusieron el
automático y pasaban esas películas del ’50 con subtítulos
que conseguís en el video club LiberArte de la avenida
Corrientes. Hasta ese entonces, el
canal renació artísticamente con excelentes programas, a
tal punto de ser el segundo canal con más estatuillas Martín
Fierro de ese año, pero todo
fue a la basura con el cambio brusco de gobierno y todas las
productoras independientes que tuvieron una parte en la
programación (Ideas del Sur y Cuatrocabezas, entre otras) se
dieron vuelta como una media y no pararon de despotricar y
destrozar aún más la pobre imagen del presidente volteado (que
también no hizo mucho para defenderse). Por el lado de los
medios privados, la
obsecuencia y la incitación al caos social era ya explícito.
Los medios del Grupo Clarín, firmes críticos de la gestión Menem, solo les
faltaba decir a viva voz que vuelva el riojano. No paraban de
mostrar en sus noticieros cómo la policía metía balazos de
goma, cómo los saqueadores se llevaban televisores de un
Carrefour, mientras sus conductores
“recomendaban” a la gente salir con las cacerolas, como mínimo.
La insistencia de los medios privados por ese caos tenía su razón
de ser: el ministro Cavallo
había decretado el famoso “corralito” que no permitía
sacar plata de los bancos y así evitar el desfalco económico más
grande de la historia argentina (ojo, ¿eh?, pudo haber sido
peor…). Y las “víctimas” de ese “corralito” eran,
entre otras cosas, las
estrellas de la TV que en su mayoría, gracias al menemismo, la
embolsaron con pala. Se trascendió, por ejemplo, que el
actor Guillermo Francella
tenía depositados más de 500.000
pesos (dólares, con el 1 a 1), así que imagínense cuánta
plata estaba en danza y con la devaluación iba a terminar
valiendo 3 veces menos de lo que valía. ¡Cómo para no quejarse en la tele!
¡No es justo! ¿Qué hubiera pasado si De la Rúa hubiera hecho
la gran Chávez y borra de un plumazo las licencias de los
canales opositores a su gobierno en vez de decretar un estado de
sitio que esos mismos medios incitaban a desobedecer? En la
escuela dirían “no confundir libertad con libertinaje”,
pero no hubo tanta
libertad de expresión contra un gobierno como lo fue en la
época de la Alianza. Se bancaron insultos
gratuitos hasta de programas humorísticos de muy dudosa
calidad. Esta cierta “debilidad”, sin contar las traiciones
vergonzantes en su entorno (hola, Chacho, teléfono…),
hicieron que todo se debilite antes de tiempo y ni siquiera
hayan podido cumplir la mitad del tiempo de mandato. Eso sí,
apenas asumió Alberto
Rodríguez Sáa (otro en la línea de Chávez, Menem,
Bucaram...), los medios, mientras transmitían cómo
prometía un millón de puestos de trabajo y no pagar la
deuda externa, dejaron de comentar los saqueo y los cacerolazos,
como si nunca existieron.
Con decirte que “misteriosamente” se
desconoció el informe de Telenoche Investiga que dos años
antes acusaba al por ese entonces presidente de negociados
muy turbios en su provincia cuando era gobernador.
Che, no jodan que es el Presidente, ¿eh? Decí que duró menos
de una semana…
LA MADRE DEL BORREGO (o
un poco de historia)
Más allá de un nombre tan curioso como Caracol en Colombia
o Radio Reloj en Cuba, Radio
Caracas Televisión nació un 18 de noviembre de 1953 como
una división de Radio Caracas (antes, 1 Broadcasting Caracas) y
nunca pasó a la órbita estatal, siempre fue privado en sus 54 años de vida. La historia artística
del canal es muy parecida
a la de nuestro canal 13, en materia de estar mucho tiempo
siguiendo una línea de conducta en lo que a materia artística
se refiere y resaltando siempre su historia como medio de
comunicación. Incluso su
logo fue casi el mismo desde que empezó (un semi-escudo heráldico
con leoncito rampante y escudo medieval, hoy cambiado por cuatro
rasgos de distinto color y la sigla RCTV),
como para comprobar que es un verdadero
clásico de la grilla televisiva en la frecuencia 2 de los
canales de aire caraqueños. Tienen, incluso, uno de los shows
televisivos más viejos de la historia de la TV latinoamericana, incluso más
que el mexicano Siempre en domingo: Radio
Rochela, con más de 40
años ininterrumpidos en el aire. Nosotros en
Argentina tuvimos oportunidad de ver la programación de RCTV
en los años ’93 y ’94 cuando todavía
no existían las señales codificadas y los satélites
panregionales, al igual que el resto de los canales venezolanos
como Televén, Venevisión (el canal de más audiencia en
Venezuela) y el siempre estatal Venezolana de Televisión (al
que no pudimos ver fue al actual Globovisión, también privado). Hoy
en día ninguno de los dos gigantes del cable argentino está interesado en esas
señales. Bueh, ni en las venezolanas, ni en las
colombianas, ni en las uruguayas, ni en las chilenas… Solo
ponen señales poco interesantes como BBC, Deutsche Welle o CNN
original, que hay que entender el idioma para cazar algo al
vuelo.
Hace muy poco RCTV compró
la histórica productora
y distribuidora de telenovelas Coral, que creó en los ’80
eternos éxitos como Topacio
o Cristal,
protagonizadas por Carlos Mata y Grecia Colmenares. Eternos no sólo
porque han quedado en la memoria de sus fans, sino porque eran
novelas que parecían no
terminar nunca, de un ritmo muy lento y declamado. Desde sus
comienzos, Radio Caracas Televisión pertenece al grupo 1BC
(la abreviatura de su primer nombre como radio), que tiene
además Radio Caracas
Radio (valga la redundancia, valga) y es el segundo
canal más visto de Venezuela. Eso es lo que enfurece al
actual presidente de la República
Bolivariana de Venezuela, ya que su
influencia es muy fuerte en el público. Imagínense que Telenueve,
el noticiero del Canal 9
de Daniel Hadad, un firme defensor del neoliberalismo
económico impulsado por el menemismo y que no le tiembla el
pulso en su línea editorial al nombrar a Fidel
Castro como “el
dictador de Cuba”, sea el noticiero más visto del país y
que todo lo que se diga ahí el público se lo crea a pies
juntillas. No creemos que Kirchner haga la gran Chávez, pero
con las agarradas verbales que ha tenido con algunos medios, que
lo piensa dos veces...
EL BORREGO (o si te gusta
el durazno…)
"Se le acaba en mayo la concesión. Así que mejor es que vayan
preparando sus maletas y vayan viendo a ver (sic) que van a
hacer a partir de mayo. Ya está redactada la medida, así que
vayan preparándose, apagando los equipos, pues. No se va a tolerar aquí ningún medio
de comunicación que esté al
servicio del golpismo", dijo un Chávez vestido de lo
que es, militar, en uno de los tantos desfiles castrenses que se
engalanan con su omnipresencia y su carisma. Una persona que nos
caía hasta simpático en su ilusión de una Latinoamérica
unida hasta que cayó en las mieles de la
omnipotencia y la intolerancia de no permitir el disenso,
por más ridículo y poco fundamentado que pueda llegar a ser a
veces. ¿Acaso un medio de comunicación puede llegar a voltear él solo a un
gobierno? ¿Chávez se puso paranoico cuando se enteró lo
que le pasó a Nixon
con el caso Watergate, descubierto por dos periodistas del Washington Post? ¿Podríamos entonces decir que los medios voltearon a la
Alianza?
No. ¿Entonces, viejo? ¿Cuál será la posición de los canales
que, si bien no son obsecuentes al régimen bolivariano, lo
miran con respeto o cierto temor, como el Grupo Clarín,
creador de la denominación “el líder cubano”? Ya varios
canales privados de Sudamérica (Telefé en Argentina,
Montecarlo en Uruguay y Ecuavisa de Ecuador, entre otros) firmaron
un comunicado para
que Chávez reconsidere su medida de no renovarle la concesión
a RCTV (así se la hicieron leer, je...). ¿Hay alguna idea
en el entorno chavista de lo que significa quitarle la licencia
(o no renovársela, como pasó) a un medio de comunicación? Como dijo una mujer en un sitio
venezolano, “quién
pensó en los empleados, los que limpian, los que recogen
cables, los técnicos, el talento del canal, los periodistas y
todos los profesionales que allí trabajan, muchos de los cuales
tal vez votaron por él
porque creen en su famosa 'revolución'".
Evidentemente, Hugo Chávez no se banca la pelusa en el durazno.
Pero tampoco se puede tapar el sol con los dedos, por más que
juntes muchos.
FEBRERO 2007
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