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DJ DIEGO Y SU UNPLUGGED
CARAZA:
Pegoteando sonidos.
¿Cómo podemos explicar esto? ¿El primer álbum propio
hecho con sonidos ajenos? ¿No se había hecho antes esto?
En realidad, todo se remonta a mediados de los 80, cuando los
sintetizadores venían con el famoso "sampler" (del
inglés, muestreo), un grabador de sonidos externos que
permite hacer música con lo que fuere, desde la voz humana
hasta un árbol cayéndose. Pasado ese furor, el uso del
sampler fue más allá. Algunos intérpretes tomaban prestado
(por no decir, choreaban) partes de canciones. En algunos
casos se llegaba a la justicia porque, por lógica, para usar
un tema de otro tenés que pedir permiso a sus autores o a la
discográfica que lo editó. Pero, ¿qué pasaría en el caso
que se lo use como los collages que te hacían hacer en la
escuela con pedacitos de papel? ¿Qué pasaría si se hace un
disco con sampleos y ese disco se venda a un precio irrisorio
como para cubrir gastos de envío y el CD vírgen, a modo de
promoción de lo que se puede hacer con un editor digital de
sonido? Esa es la idea de Unplugged Caraza, un disco
conceptual y sin ningún lucro exagerado, salvo el artístico
por encima del económico. "Es cierto, se usaron
fragmentos de temas, pero en los créditos aparecen todos los
autores. No es un choreo ilegítimo, se tomó prestado un
sonido para hacer otro, con el sólo fin artístico y no el
del rédito económico. Si fuera así, pongo a vender el CD
como cualquier otro y se pierde el sentido de la obra, amén
que tendría que vender el alma al diablo para pagar todos los
derechos de autor", nos cuenta DJ diego (así, en
minúsculas), el padre de la criatura y creador de unos
cuantos remixes que pululan por la zona.
Unplugged Caraza (título que mezcla la fineza y la rudeza de
la música, poniendo el famoso show de MTV junto al nombre de
un populoso barrio del Gran Buenos Aires), tiene 15 temas (incluído
un remix hecho por Pablo Snels, otrora integrante de Reflex,
el grupo fetiche de la extinta FM Energy), en donde se pueden
juntar desde un jingle de una afamada yerba adelgazante
("Adelga"), hasta Mónica Cruz invitando a bailar
cumbia con fondo Chicago ("Coombia"). Desde una
alabanza evangelista con ritmo de rave ("Alabanzas",
tema que despertó mucha polémica en la comunidad evangelista
al sonar en distintas radios), hasta una invitación a ser
adicto al chocolate ("Vos", que usa un fragmento de
una famosísima publicidad de chocolates de la década del
80). "Me encantan los sonidos viejos, las publicidades de
los 60 y 70, cómo sonaban... hay mucho ruido a púa o
cassette con el cabezal corrido", nos cuenta DJd, además
de confesar su admiración por Fatboy Slim, la escena
británica de la electrónica, el viejo rock sinfónico de los
70, las grandes orquestas tipo Ray Conniff. Todo eso mezclado
con todos los yeites de los temas dance de ahora; subidas,
bajadas, filtros que suben y bajan, sonidos sincopados que
mezclan el hip hop, el dance europeo y el house de garage.
"No soy compositor de música, yo soy un admirador de
toda la música. No hice un álbum original mío. Es mas bien
un compilado de sonidos en vez de canciones", nos cuenta
mientras rememora lo que hizo el grupo Jamón
del Mar con las voces de los políticos argentinos o los
clips del programa de América
2, Arde Troya.
Unplugged Caraza no se vende ni siquiera en los puestos de CDs
grabados de las estaciones de tren. Sólo se consigue por
encargo vía email
y lo único que se abona son gastos de envío y materia prima
(CD e impresión de tapa). Muy pronto se va a poder bajar
completo, tapa incluída, por la red de redes, como para
demostrar que no se está lucrando con este proyecto, según
su autor.
MAYO 2003.
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