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Y de golpe, no hay casi expos para ir.
¿DÓNDE HAY UNA EXPO, VIEJO GÓMEZ?
por Soledad S.Ticio, exclusivo para dulatina.com
Bienvenidos
al triste mundo real. Se acabó el 1 a 1, donde todos teníamos
un dólar llamado peso, tan inestable como quien lo creó. Tan
lindo para los créditos como imposible para los millones de
desocupados que somos. Fue una época de despilfarro y el
mayor apogeo del entertainment vernáculo. Con él llegaron
los complejos de cines, los principales fast foods de USA y
muchísimo material importado a precio ni muy accesible pero
tampoco tanto. Quien tenía laburo (aunque sea por ocho
meses), se podía dar ciertos gustitos. Pero todo fue una
farsa que ya es historia. Un país no puede subsistir si no
tiene trabajo y solo unos pocos la pasen bien.
Pero
esta época fue, sin duda, la gloria para las inversiones de
lo que fuere, donde los unicos que gastaban demasiado eran los
turistas y no les convenía venir a un país tan caro como
USA. Apareció Internet, y de la nada, se convirtió en el
motor de inversión mas grande en lo que concierne al
entretenimiento. Mucho antes, apareció el cable en la TV y
revolucionó la forma de ver tele. Y eso te lleva, si laburás
en el area, a promocionar, a buscar nuevos inversores, a darte
a conocer. Y qué mejor que una exposición para ello.
Una
expo no es simplemente una reunión de empresarios que ponen
un escritorio, un cartelito y una minita que reparta volantes.
Hay toda una industria moviéndose alrededor de una expo.
Desde el que alquila el stand, el que trae el escritorio, la
chica que reparte el volante ese que te dan, la empresa que
pone el espacio físico, el catering, el malabarista que tiene
la remera de la empresa, el textil que hizo esa remera que,
multiplicada por cientos será repartida entre los
concurrentes que la agarren. Epa, sí. Hay mucho alrededor de
una expo. Pero no tendría una razón de ser si no fuera por
el motivo de esa expo. Un ejemplo práctico: la Feria del
Libro. Hace ya 30 años que subsiste gracias a que la gente
lee libros, los pibes van con el colegio y muchísima gente
está interesada en la cultura no sólo como elemento de
consumo.
Y
hace seis años atrás, había muchas razones de ser para
hacer una expo. Un ejemplo contundente: las Jornadas de la TV
por Cable organizadas por la ATVC que, en conjunto con la
CAPER (la versión tecnológica y de fierros de las Jornadas),
era "la" expo que representaba a la Argentina frente
a tanques como Canitec en México, Andina Link en Colombia,
Mipcom en Cannes o, yéndonos al re joraca, NAB en Las Vegas
que es la gloria. Su momento de mayor apogeo fue en el año 97
y hasta un poquito el 98, donde todos los canales de cable y
todos los operadores (en esa época existía VCC con sus
propios canales, hasta ser comprado y desguasado literalmente
por Multicanal y Cablevisión) presentaban sus trabajos
llevando a gente famosa para promocionarse con shows en vivo,
bailes, cócteles abiertos... Ni que hablar del merchandising
que se repartía a manos llenas. Llaveros, pósters, gorras,
tacitas, mouse pads, CDs, remeras, postales, fotos gratis (¡hasta
videos que te filmaban con periodistas famosos!). Ahora uno lo
cuenta y no le creen, pero en esas Jornadas, uno venía colo
con lo puesto y una tarjeta personal como comprobante de que
uno trabaja en los medios para acreditarse y salía con dos
bolsas de las grandes con regalos y con muchísimos contactos
en la agenda. Pero a medida que el tiempo pasaba y con el
advenimiento del sistema de TV por satélite, las Jornadas se
volvían obsoletas frente a la crisis. Ya no había
grandilocuentes presentaciones de canales que ningún operador
estaba dispuesto a comprar (salvo algún cable independiente
del interior del país que no haya sido comprado por los dos
cables gigantes), ya no había carpetas de presentación de
papel especial, sino comunicados de prensa que directamente se
repartían a la gente. Sumado a que muchas señales dejaron de
transmitir para Latinoamérica como Weather Channel o que
nunca llegaron a concretarse como el Kermit Channel (el canal
de las producciones de Jim Henson, creador de los Muppets) o
la cancelación masiva de señales en Argentina (Red de
Noticias, Motorshow, canal Ideas, Canal Federal, TVA, todos
los de VCC...) terminaron sepultando ¿para siempre? las
Jornadas que, en el año pasado, apenas se hicieron en un salón
del Hotel Intercontinental, sin show, sin regalos, casi como
por compromiso.
Y
lo mismo pasó con Internet. A fines del 99, todos estaban
locos por tener un sitio y comercializarlo. Vos tenías
100.000 dólares, una idea para vender y armabas un sitio para
rematar cosas, para poner minas en bolainas o para vender
autos. Y así nacieron primero Internet World en el Sheraton
con más enfoque empresarial y después en el Centro de
Exposiciones apareció Expo Internet. Y ahí sí, navegando a
full, muchos regalos, muchas fotos, mucha gente famosa (la
edición del 2000 fue la mejor). Pero las inversiones hacia un
sitio en su gran mayoría nunca fueron recuperadas y muy pocas
páginas se salvaron gracias a la inyección de otro inversor
o fueron compradas por otra empresa, como le pasó a El Sitio,
que tras varios pasos de manos, ahora pertenece a Claxson, el
gigante que maneja Space, Venus, Retro y los canales de Pramer. Como consecuencia, un año después Expo Internet, si bien
tenía algo de show, estaba muy lejos comparándolo con la
edición 2000.
En
materia de cultura, se extrañan muchísimo las iniciativas
gubernamentales como la Bienal de Arte Joven o Buenos Aires no
duerme, esa muy interesante propuesta maratónica, muy
criticada por el ala "revolucionaria" de la juventud
por el hecho de ser organizado por la Secretaría de Cultura
de un Gobierno de la Ciudad, aunque hay que admitir que pocas
gestiones hicieron algo, mal o bien, por la cultura. Así que
una flor al grupo sushi, sacando lo frívolo o lo que no
interesa de fondo salvo a los medios chimenteros, no va a
cambiar el curso de la historia. Las cosas buenas hay que
admitirlas pero eso no significa demagogia siempre.
Párrafo
aparte merecen las expos de fandom como Fantabaires, que llegó
a su gran pico en las últimas ediciones en la Rural y el CdeE
y que ahora es un bello recuerdo. Hoy el género fantástico
está representado en Fancomix, la expo que se realizó en
Costa Salguero en el mes de julio. Y si repasamos la historia
de las expos, rogamos por la vuelta de la Feria de la Moda en
Vélez y Rural, una muy loca feria persa con desfiles de moda,
cientos de stands con ropa a muy accesible precio y muchas
atracciones. O las expos temáticas de música, donde a
mediados de los '80 sólo se hizo realidad dos veces la FeriMúsica
en la Rural o la de los 30 años del Rock Nacional en el CdeE,
donde también se hizo Electro Show, con toda la electrónica
al servicio de la música, iluminación, sonido y DJs probando
los equipos en vivo. Es una lástima que no se hagan expos
referentes a la música como el MIDEM, la mas grande feria
discográfica de Europa. Acá se hizo una feria para todo público,
la Feria Internacional del Disco en la Rural a principios de
los '80, donde regalaban discos simples de artistas ignotos
(pero los regalaban, qué embromar...) o de radio como la
versión que se hace en la NAB de Estados Unidos. Por lo
menos, que se hagan convenciones a nivel empresarial, a prueba
de gente que no tenga nada que ver con el medio. Aunque una
vez, alguien del medio radial nos había dicho que eso es
inviable por mas que se pueda hacer, debido a esos "celos
profesionales" que hay, y los hay en todos lados, pero ¿cómo
se explica que en otros países llamados desarrollados se
hagan? Eso, sacando el lado económico, porque una expo no
solo es para generar negocios sino que debería ser en misma
proporción para intercambiar ideas, sin "celos
profesionales" y sin la paranoia de "uy, me van a
afanar la idea...".
Resumiendo,
estamos ante la realidad de la falta de atracción de las
expos (cuando las hay) y la falta de una razón de ser para
organizarlas. Todo depende de una economía estable, la
necesidad de invertir en proyectos concretos y, lo más
importante, un público realmente interesado en la temática
que se expone. Sin ellos allí, ¿para qué?
JULIO 2003.
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