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México se convierte en el primer país con
la elección presidencial más reñida de la historia de
Latinoamérica y con la posibilidad de tener dos presidentes al
mismo tiempo.
LA MADRE DE TODOS LOS COMICIOS
por Quirquincho Moteado. Especial para dulatina.com
Como puede que en 10 años sea obsoleto ver televisión en los
televisores de ahora, en México siguen una tradición que
muchos países consideran obsoleta, pero que es la más básica
de una elección: quien tenga más votos, gana. Nada de
ballotage, nada de segunda vuelta, nada de partido de vuelta
como en la Libertadores. Gracias a este clásico sistema, el PRI
(Partido Revolucionario Institucional) estuvo gobernando el
país norteño durante ¡¡70 años!! (sí, leyeron
bien), por supuesto, muchas veces "dibujando"
impunemente los resultados finales. Esto parece ser historia del
pasado desde el 2000 porque el PAN (Partido de Acción
Nacional), el principal rival del PRI, ganó las elecciones y
consagró a Vicente Fox como su actual presidente que,
por ley, no puede reelegirse (y como para demostrar que aquí en
Argentina, la mayoría de las leyes fueron hechas a imagen y
semejanza de quienes gobernaron). Y aún más, ya que el PAN
está peleando por ¡¡medio punto de ventaja!! (sí,
volvieron a leer bien) la continuidad en la presidencia con el PRD
(Partido Revolucionario Democrático), el "siempre
tercero" y siempre relegado partido "de
zurdos", que está viviendo el momento más
importante de su historia. Algo así como que la Izquierda
Unida menos radicalizada de Argentina esté así de cerca de
llegar a la Casa Rosada.
Ahora bien, ¿qué significa que el PRD llegue a Los Pinos, la
Casa de Gobierno mexicana? Entre todo lo que puede llegar a
pasar, está el hecho de que México se prenda a esta ola
centro-izquierdista ultra-progre que invade Latinoamérica,
tanto como la época donde toda la región estaba militarizada
por las dictaduras, con Castro en Cuba, Kirchner en Argentina,
Tabaré Vazquez en Uruguay, Bachelet en Chile, Evo Morales en
Bolivia, Chávez en Venezuela. Además de ser el fin de una
época de bipartidismo casi eterno en México y el comienzo de
una forma de pensar muy distinta en un país tan
tradicionalista.
LO SOSPECHÉ DESDE UN PRINCIPIO
Y a este punto queremos llegar. Como pasó en Uruguay, ahora las
alianzas van a ser peores que las de Expedición Robinson (bueh,
también así van a durar...), al punto que el mismísimo PRI
apoye la idea del recuento "voto a voto" impulsado
por el PRD y su candidato Andrés Manuel López Obrador,
más conocido como AMLO o el "peje", por
"pejerrey" y por ser empresario de la industria de la
pesca. Este hombre, viudo (y si llega a ser Presidente, no le
van a faltar candidatas) ya fue Alcalde del DF (Distrito
Federal) y se ganó el odio de los "conservas", tanto
políticos como votantes, por su metodología de gobernabilidad,
metiéndose con la gente, dándole bola a los pobres más allá
del clientelismo. Se podría decir que el famoso
"voto-mejor malo conocido" le estaría dejando paso al
"voto-mirá si este es bueno".
Hasta acá todo bien, todo normal en cualquier país vecino,
pero nadie se imaginó que estas elecciones mexicanas iban a ser
tan asquerosamente reñidas. Las encuestas previas al
comicio daban ganador a AMLO sobre Felipe Calderón, el
candidato del PAN que ya venía mal de entrada al no tener la
bendición del presidente Fox (su candidato perdió por paliza
en las internas), pero la cosa se fue revirtiendo a medida que
se contaban los votos y Calderón "oficialmente" era
el ganador por apenas un punto y medio. Eso fue el lunes
después de los comicios. Los del PRD saltaron y dijeron "pará,
loco, queremos recuento voto por voto". Calderón salió
el martes con las actas de resultados del IFE (Instituto
Federal de Elecciones) que lo daban ganador (olvidate del
término "cómodo ganador"). El miércoles 5, AMLO
convoca a un acto en protesta por la, para ellos, poco
limpia elección que no permita un nuevo recuento de votos (a
todo esto, ya habían hecho la apelación correspondiente). Un
día después (¿van siguiendo?), faltando sólo el 5% del
recuento oficial (algo que no se entendía porque el IFE un día
antes dio por finalizado el escrutinio y dio ganador a
Calderón), ¡¡iba ganando AMLO por más de 200.000 votos!! ¿En
qué quedamos? Las sospechas de fraude hacia el partido que más
luchó en los últimos tiempos al fraude cotidiano del PRI,
crecían aún más. Y... eran gobierno. Lógico que la
oposición sospeche.
SÍGANME LOS BUENOS
Como en México tampoco hay definición por penales para elegir
presidente, ahora hay que ver si prospera la apelación para el
re-re-recuento de votos impulsado por el PRD y AMLO (más toda
la gente que convocó en el Zócalo, una mezcla de la Plaza de
Mayo y la gigantesca Plaza Dardo Rocha de la ciudad de La
Plata). Lo que sí es que si llega Calderón al poder, va a
tener una oposición el doble de fuerte. Además del eterno PRI
(que hizo la peor elección de su historia quedando
tercero muy, pero muy lejos de todo), lo tiene a un cada vez más
fortalecido PRD, que tiene el apoyo de los zapatistas del
Subcomandante Marcos y está esperando la venia (¡cuac!) de
Chavez, Castro y todo el progesismo latinoamericano. Eso sí,
cuando asuma. No nos vamos a quemar antes, dijeron.
ANTENITAS DE VINILO
Estas elecciones en México son una excelente oportunidad para
conocer cómo se portan los medios de comunicación en el
hermano país. Desde el vamos sabemos de la pica entre Televisa
y TV Azteca, algo así como el Telefé y el Canal 13 de
allí, en ese orden respectivo. Cada uno con su forma de pensar,
Televisa es partidario del no compromiso, los temas
banales o muy por arriba y el entretenimiento facilista. TV
Azteca, desde su nacimiento, se caracterizó por diferenciarse
de su primo con programas fuertes, con compromiso social y
lenguaje acorde (de hecho, la telenovela "Mirada
de mujer" fue el puntapié para la ruptura de ese molde
que parecía eterno), aunque hoy día Azteca está
arriesgándose a hacer cosas más comerciales como lo está
haciendo ahora Canal 13. Así que haciendo una simetría
asimétrica (perdón, otra cosa no se nos ocurrió), se puede
decir que Televisa tiene la camiseta del
"conservador" PRI y Azteca, la del
"renovador" PAN. Como ejemplo, hay escenas de
"Mirada de mujer" donde su protagonista escribe un
artículo periodístico y pensando en voz alta dice: "a
ver, a ver, el PRI piensa... no, no se lo cree nadie. El PRI
cree que tiene posibilidades de captar votos de indecisos...
sí, en un manicomio". O de decir como excusa "ah,
disculpa, tuve que salir de urgencia a prestarle plata a Salinas
de Gortari", ex presidente mexicano que ganó por
fraude las elecciones a fines de los '80 y se choreó la vida
estando en el gobierno (¿a quién nos hace acordar?). Ahora toda
esta antinomia mediática puede caer en saco roto si llega a
asumir el "Peje" y los principales "voceros
oficiales" serían el periódico universitario La
Jornada, el diario El
Monitor y el canal 52 de TV. Bueh, sin contar Once TV, el
"Canal 7" de México.
SIN QUERER QUERIENDO
Yendo para el lado del periodismo gráfico, y sin ocultar
nuestro costado morboso de encontrar similitudes a los
polémicos medios argentinos, nos encontramos con extremismos
demasiado elocuentes, divididos en tres partes. Están los chupamedias
del gobierno, los opositores a ultranza y los que
quieren que se maten entre estos dos anteriores. ¿Mas o menos
como acá? Y sí.
Por el lado de la obsecuencia diríamos que hasta explícita,
está el diario oficial del PAN (¿o del PRI?), llamado
"Unomasuno"
que, viéndolo muy de coté, parece un diario progre. Su logo
tiene la misma letra que Página 12 y usan la harto común en
currículums letra Tahoma para sus titulares. Es un diario de
opinión a la máxima pureza. No les tiembla el pulso en
catalogar de "desestabilizador" en sus títulos
catástrofe y en sus mini comentarios a AMLO, en elogiar los
"limpios comicios" y en decir que en la manifestación
se juntaron todos los de Quebracho, por poner un argentinismo
entendible.
Por el otro rincón tenés a los diarios "El Monitor"
y "La Jornada", que no dudaron en poner el mismo
titular. "AMLO: Fox es un traidor a la democracia",
en clara alusión al presunto fraude hecho por el oficialismo
para ganar, votos más, votos menos. "El Monitor" fue
más gráfico, poniendo fotos de la gente que asistió al mitín
(primorosos carteles, de más está decir). Y del rincón del
"mátensen a palos de una vez" están los
periódicos sensacionalistas más vendidos del país, como
Impacto y La Prensa.
Este último es el decano de este tipo de dudoso periodismo,
que nada tiene que ver con el conservador La Prensa de nuestro
país. Con la cabeza de un león como escudo (desde el
viejo logo de Radio Caracas Televisión que no vimos algo tan
cool), La Prensa es la abanderada del bardo, con
titulares alarmistas y rejunte de noticias de ahora con
policiales y fotos de quinceañeras partidas en dos por un
tren. En esa tendencia está Impacto, un poquito más
oficialista que su compañera de tendencia, con titulares
tipo "Ahora se la agarró con Fox" en alusión a lo
que había dicho AMLO del presidente. Después, los otros
diarios de mayor circulación como Reforma
(donde solo podés leer las noticias si estás suscripto al
diario de papel, así que nos perdemos casi todo al querer leer
algo, incluido un especial del ¡¡día patrio argentino!! llamado
"Festejo pampero"), El
Universal (nada que ver con la Iglesia, por suerte...),
Excelsior y Crónica,
con un diseño inversamente proporcional a su tocayo
sensacionalista argentino, sólo se limitan a informar y a dar
poca opinión de tal embrollo eleccionario.
¿INSINÚA QUE SOY VIEJO?
Más divididos que Chile con Pinochet, muchos mexicanos
le deben agradecer al cielo no tener ballotage, ya que estas
elecciones, además de ser reñidas, tienen a dos candidatos
alevosamente distintos entre sí. O cambia todo o sigue todo
como está. Y ese es el miedo de muchos mexicanos que se quieren
ir del país pensando en una futura catástrofe, o la esperanza
de otros muchos que ven en AMLO la posibilidad de un México
futuro más unido y más integrado con el resto de
Latinoamérica en lugar de ser "los sirvientes de USA"
con el acuerdo comercial NAFTA, que está dando mucha mano de
obra mexicana... a productos ¡¡que no se venden en el país!!
La realidad, más allá de las antinomias, es que los
mexicanos están aprendiendo por primera vez a convivir con tres
formas distintas de gobernar. Pero es muy difícil hacerlo
en tan poco tiempo, tras los 70 interminables años de dominio
del PRI, luego de la juventud del PAN oficialista y ahora, el
posible rumbo que puede llegar a tomar México con el PRD en el
poder. En seis años, los mexicanos vivieron 23 años de
democracia argentina. Algo que ni siquiera nosotros pudimos
llegar a digerir en tanto tiempo.
JULIO 2006.
ULTIMAS NOTICIAS:
ZAPATA SI NO LA
GANA LA EMPATA
Al final, el Tribunal Electoral lógicamente dio por ganador
a Felipe Calderón, el candidato oficialista y del
establishment. Las carpas en apoyo a López Obrador ya no
tenían razón de ser y empezaron a ser levantadas. Sí, acá
todo muy lindo, pero... ¿alguien con un moderado uso de razón
va a pensar que el PRD, su líder López Obrador y
todos los votantes que lo apoyan se iban a quedar de brazos
cruzados? Ni a ganchos. Y se había propuesto la idea de un
"gobierno paralelo" donde AMLO sería designado por
una asamblea popular como "presidente legítimo". El
problema es que esa determinación puede llegar a ser un paso
riesgoso hacia un separatismo inminente, al estilo de
Corea del Norte y del Sur. Pero México es un país mucho más
experimentado que nosotros en materia de asambleas populares,
debates y participación de electores. Desde la convención
de Aguascalientes en 1914 donde se bocetó lo que tres años
después sería la Constitución Nacional hasta la que fue en
1994 cuyo epicentro era resolver el conflicto zapatista de
Chiapas, aunque al final todo quedó en poco y nada. Así que,
por más paños fríos que se le ponga, el futuro es incierto
para cuando el 20 de noviembre AMLO "asuma" y 10 días
después Calderón sea oficialmente presidente de todos los mexicanos. O de la mitad, depende.
Habrá más noticias para este boletín.
SEPTIEMBRE 2006
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