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  ACTUALIDAD

OPINIÓN
A dos años del golpe de Estado que acabó con la ilusión de un gobierno pluralista en Argentina.
LA REVOLUCIÓN PROGRE (o cómo de golpe, la gente se deja llenar la cabeza)
por Miguel Rodríguez Moreno, especial para dulatina.

Mario Pontaquarto, un empleado de segunda en el gobierno de la Alianza, no aguantó más. Llamó (¿o ellos lo llamaron a él?) a Canal 13 y a la revista TXT, nuevo adalid de la prensa gráfica moderna que habla de la legalización de la marihuana y le hace notas a Juan Castro vestido de Fidel Idem. Y dijo lo que nadie se animó a decir: yo llevé la plata de las coimas al Senado para que se apruebe la reforma laboral. En un loft, sentado en un escritorio pelado, con un paquete de fasos a su izquierda y contestando casi a modo de interrogatorio, estaba el amigo mandando al frente a sus ex empleadores. No, no era que tenía un saco con el solcito del 13. Esa alevosa marca de agua al estilo Televisa (¿te acordás cuando murió María Félix, que pusieron tres logos de Televisa arriba, tres en el medio y tres abajo? Y sin ir mas lejos, cuando se casó Flavia Miller, gran valor, Crónica TV le estampó en la cara de la vedette en videograph, nada de marca de agua, el nombre del canal que a cada rato dice ser el primero en el rating), no era más que una señal del "triunfo periodístico" de haber encontrado a un arrepentido del gobierno más odiado por todos los medios afectados por el corralito financiero, que les impidió sacar sus dólares antes de la debacle total. Y justo, justo, para ¿conmemorar? los dos años de la caída de Fernando De la Rúa como Presidente de la Nación, elegido democráticamente por un pueblo que se dio vuelta como una media, embelesado por una televisión y una radio que permanentemente lo incitaba a salir a las calles con cacerolas y a romper y saquear todos los negocios. Sí, todo eso que no hizo con Menem, que se merecía eso y muchísimo más por sus 10 años de infame gobierno. ¿Por qué no lo hizo? Porque nadie se lo dijo como debería. El cuarto poder argentino rogaba para que Menem se quede a perpetuidad, ya que tenían noticias y escándalos de sobra. 

En 1999, llegó la Alianza, con las mejores intenciones de poner las cosas en orden. Pero, vieron cómo es todo. En un país donde lo más importante es el perrito de Susana Gimenez que se atragantó con bofe, Boca campeón por penales y a qué pelandrún cazan con las cámaras escondidas de Telenoche o de Tinelli, no hay espacio para las buenas intenciones, porque aburren a la gente. Y el primer gobierno pluralista nació muerto gracias al tufo nostálgico a pizza y champán que emanaban los multimedios, a pesar de querer disimularlo hablando mal de su ex jefe riojano. Y así pasó el 19 y el 20 de diciembre del 2001. De golpe, muy de golpe, empezaron los saqueos a comercios ¡todos al mismo tiempo!. De golpe, los medios hablaban de la necesidad de De la Rúa de dar un paso al costado (ya desde antes, hasta Videomatch, hambriento de más rating, literalmente escupía la investidura presidencial, algo de lo que hoy por hoy se vanagloria su conductor). De golpe, todos en el Congreso eran justicialistas y opositores. De golpe, había una sangrienta represión de la que nadie se hizo cargo pero que la culpa la tenía siempre el mismo. De golpe, y como cuando renunció Alfonsín, la oposición vuelve al poder no precisamente con el poder de los votos, sino con el poder de la inducción. 

Han pasado dos años de este tristísimo suceso, que muchos creen festejarlo como el triunfo del pueblo argentino. No es para nada casual que de golpe aparezca un chabón que se quedó afuera de unos buenos billetes (hasta en la nota lo admite) y, a modo de venganza, mande a muchos ex funcionarios al frente (y de distintos partidos políticos, para que la gente lo asocie automáticamente a la Alianza de varios partidos que intentó gobernar entre el 99 y el 2001). No es para nada casual que al ex Presidente De la Rúa no lo dejen salir del país por unas cuantas causas que de repente salieron a la luz. No es para nada casual que Chacho Alvarez, aún resentido por haber sido el "eterno segundo" en el gobierno aliancista, diga que renunció al cargo de vicepresidente por la causa de las coimas en el Senado, la causa de moda en los medios progre. Y hablando de medios progre, no es para nada casual que canal 13, el principal agitador de los cacerolazos y los saqueos que hicieron caer a la Alianza y con una credibilidad por debajo de la tierra por su informe del Padre Grassi, enarbole las banderas de la inmunidad periodística, teniendo como "artista exclusivo" a un "pibe de los mandados" que se la pasaba el día con valijas forradas de dólares para coimear a los senadores (algo que suena bastante inverosímil habiendo cuentas bancarias en paraísos fiscales, así que en ese caso es comprensible la "bronca" de Pontaquarto,al que lo tuvieron de gil todo el tiempo con una valija con plata y encima no se quedó con una moneda, eso dice), ahora que se van a cumplir dos años del primer golpe de Estado en Argentina en 25 años (aunque muchos lo nieguen, jurídicamente eso pasó el 20 de diciembre del 2001). 

Y acá no pasó nada, todos felices, haciendo justicia por televisión, festejando y cargando al que perdió. Esta es la Argentina, nostálgica de la idiotez social, hija del rigor, difícil de no entender. Y que festeja cualquier cosa.

DICIEMBRE 2003.

 

 
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