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Ascenso
y caída de
Showcenter Haedo
SE PUSO EN OFF
por Quirquincho Moteado,
exclusivo para dulatina.com
Corría
Julio de 1998, plenas vacaciones de invierno, últimos
coletazos de la fiesta menemista. De pronto, como de la nada,
apareció en la tranquila ciudad de Haedo, erigiéndose frente
a un conocido mayorista, el primer shopping del
entretenimiento. Showcenter Haedo estaba ubicado estratégicamente
entre la Av. Rivadavia y la Av. Gaona, las calles más
transitadas del oeste del Gran Buenos Aires. Y no nos queda
ninguna duda que era el epicentro de la diversión de la zona,
entre tanta desolación. Era el lugar ideal para ir con muchos
amigos, jetonear con tu pareja o perderte en la multitud.
Cuando inauguró, Showcenter tenía un gran patio de comidas
con todos los fast foods del mercado (incluido el extinto
Wendy’s) y un escenario con espectáculos gratuitos, cinco
bares temáticos que iban del típico parador mexicano de
Punta del Este como Coyote y un Diner de la década del 50
hasta un café dedicado al cine. En el piso de arriba, había
un interesante bowling que, además se transformaba en
discotheque los sábados. Además, estaba la novedad de los
fabulosos complejos de cine que dejaban bajo tierra las
antiguallas de la calle Lavalle. Pero pasó el tiempo y él es
el que indica cuando se toca el techo y te quedás ahí o bajás
a la tierra. Y el aterrizaje fue bastante forzoso. Empezaron a
cerrar los bares temáticos y el último en extinguirse fue el
diner de los 50, y todos fueron reemplazados por juegos de
kermesse, el Castillo del Terror, algunos otros juegos mecánicos
bastante grandotes, el Musimundo se mudó a un local más
chico, el TyC
Café, el bar deportivo, cerró para dar paso al Leader Café, el primer bar temático de la cumbia, pero duró
tanto como un grupo de ese género. Ya nada era como antes.
Antes del fin de siglo se inaugura Showcenter Norte, en pleno
corazón del mayor poder adquisitivo del Gran Buenos Aires,
con más juegos mecánicos, más cines y menos locales, pero
con la ventaja de la zona y el fácil acceso por la
Panamericana. Ahora ir al de Haedo es una desolación magnánima.
No mentiríamos si decimos que no quedó nada de lo que era,
salvo el exterior. Apenas entrás, un cordón te lleva por los
pasillos directamente a los cines. Sólo quedaron un Mc.
Donald’s, los cines y los fichines, que las fichas las tenés
que comprar en el cine. Todos los juegos mecánicos no
funcionan (si es que no se los llevaron). Hasta el gigantesco
patio de comidas con su escenario ya es historia: todo está
cerrado. Y el bowling, su boliche y todos los video juegos del
piso de arriba, incluido el Laser Shots, están tapados por
una inmensa cortina bordó, incluida su ostentosa escalera mecánica.
No quedó un local en pie: sacaron todas las estructuras y los
que quedaron tienen
todo su interior pelado y desordenado, como si los hubiesen
saqueado. Sólo falta el arbustito de las películas western y
el cuadro es el ideal. Eso sí, hay un vigilante cada 20
metros (¿para qué? ¿para que no se afanen los posters de
las películas?) y te siguen cobrando el estacionamiento como
si fuese un lugar concurrido.
No cabe duda que el futuro de Showcenter Haedo es muy
incierto. Y las hipótesis de su caída salen solas si lo
comparás con la debacle del grupo Exxel, que tuvo su apogeo
en pleno menemismo. No se sabe quienes son los accionistas del
complejo, hasta se lo vinculó una vez a Daniel Hadad. Lo que
sí es que todo parece un viaje de ida, salvo que reciba una
inyección de dinero, un milagroso relanzamiento, o que
termine como un centro cultural como le pasó a un shopping de
Adrogué. La cuestión es que lo que antes valía la pena
caminar para llegar, ahora, y viendo que hay dos shoppings con
cines en Morón y Moreno, es como que te da más fiaca ir a
ver una película a un galpón vacío.
MAYO 2003.
ACTUALIZACIÓN ENERO 2006: Entre idas y vueltas hace unos
años tomó el control de Showcenter (en plena convocatoria de
acreedores) la Paramount, propietaria de los cines Showcase.
Esa fue la razón por la cual los cines siguieron funcionando
con aceptable convocatoria, mientras todo lo demás se cerró
al público. Actualmente, además de los cines, se abrió un
Neverland Park con juegos y cyber, el Mc. Donald's fue
reemplazado por el argentino Mostaza y se improvisó un
escenario en el único patio de comidas y estar que queda
abierto, al lado de los cines. Como muestra de lo que fue
Showcenter en los noventa, siguen estando los viejos
teléfonos públicos de Telefónica ¡¡con su primer logo!!
que hasta te explican cómo usar las tarjetas telefónicas con
chip. Pensar que eso era novedad hace más de diez años...
Mientras, todavía el Showcenter Haedo está esperando al
Mecenas que lo salve de terminar siendo otro supermercado
chino u otra iglesia Universal. Ah, otra cosa. El
estacionamiento ahora es gratuito y tiene vigilancia.
ACTUALIZACIÓN ENERO 2007: muchos cambios no hubo.
Digamos que donde era el patio de comidas principal, ahora eso
es un boliche separado de lo que es el complejo, llamado
Bloody Sound. El complejo de cine Showcase es el más barato
entre todos los demás complejos y la calidad en sus
proyecciones nunca bajó de su standard, aunque National
Amusements puso toda su artillería pesada en el Showcenter
Norte (luego llamado Center Norte
y después Norcenter Mall, un shopping mezcla de Easy y la
europea Ikea con el Buenos Aires Design) inaugurando la primer
pantalla IMAX en Argentina para todo público.
ACTUALIZACIÓN
DICIEMBRE 2008: nos enteramos de la manera más extraña:
mirando la parte de atrás de algunos colectivos. Nos parecía
demasiado injusto que en semejante mole como lo era el
Showcenter sólo haya cines y un parque de diversiones bien
puestos. Y llegó la inversión y nació Al Oeste Shopping, un
paseo de compras a todo trapo ¡con Carrefour incluido! Ojalá
no sufra el estigma menemista que agobió al recordado "shopping
del entretenimiento" como lo fue Showcenter.
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